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Mujeres de ojos grandes. Ángeles Mastretta

100125-Mujeres-de-ojos-MASTRETTAA las mujeres que protagonizan estos relatos el mundo les había reservado una felicidad circunscrita a las paredes de su casa. Pero más allá de la dedicación a su marido, la cocina y los niños, siguen latiendo sus singulares personalidades. Llegado el momento, reconocerán la señal reservada para que cada una de ellas de un giro a su vida. Una se enamora del mar y se marcha en su busca, otra pare en el hospital y abandona el marido enamorado de la doctor…

Ángeles Mastretta retrata la fuerza del carácter de mujeres que nacieron con estrella, y nos muestra su universo libre, de emancipación. En Mujeres de ojos grandes, lo femenino irrumpe en la cultura para ensanchar sus límites e iluminar el camino (de la cubierta).

Entrega: 4 de abril de 2013

Devolución: 25 de abril de 2013

Puerto Libre (Blog de Ángeles Mastretta)

Ángeles Mastretta – Proyecto Ensayo Hispánico

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Categorías:Club de los Jueves
  1. Jose Manuel Iglesias
    25/04/2013 en 5:23 pm

    Leemos actualmente en el club de lectores de los jueves de Cádiz, Mujeres de ojos grandes. de Ángeles Mistretta.

    Es novela dividida en brevísimos textos independientes pero en todos ellos late el espíritu de la mujer segura y determinada, la mujer como protagonista indiscutible. Y ¡que mujeres! Yo le quitaría el apellido y en la portada solo titularía, MUJERES. Los ojos en este caso no deciden, pienso.

    Las mujeres todas ellas mejicanas como la autora, tienen la razón de vivir a flor de piel, la búsqueda de la felicidad por encima de todo y los deseos alcanzados en casi todas las historietas.

    Me gusta como narra Mastreta las vidas de tantas mujeres supeditadas al azar, pero con la determinación racional unida al instinto. En algunas ocasiones muchas de ellas no se detienen ante el qué dirán y se produce el cambio en sus vidas.

    Novela de extraordinaria atracción, no solo por la variedad de las muchas historietas, sino por la forma tan original y divertida de las expresiones que maneja su autora. Pequeños relatos como dije, pero en los que late la dulzura o la pasión en casi todos ellos y no exentos de una ligera pincelada erótica que se adivina desde el comienzo.

    La novela nos brinda en sus diversos textos una lección de autenticidad, un gusto natural por la vida o por la idiosincracia y las costumbres del país centroamericano.

    Leonor, la primera mujer de ojos grandes, “se casó a los diecisiete años con la cabeza y con un hombre que era justo lo que una cabeza elige para cursar la vida” Este comienzo que he entrecomillado me abrió la curiosidad, me hizo intuir que no se trataba de una novela vulgar y no me equivoqué.

    La tía Leonor se casó con un notario mucho mayor que ella, rico, riguroso, serio. Mezcla explosiva para un matrimonio tan dispar.

    “Del circo cariñoso que el notario montaba por lo menos tres veces a la semana, llegaron a la panza de tía Leonor primero una niña y luego dos niños.” ¡Que cosas ¡

    Un día menos pensado y los nísperos tuvieron la culpa cuando se encontró con su primo Sergio, al que no veía desde que pequeños jugaban en la hacienda de la abuela común. Y con ella se encontraron casualmente.

    “Salieron a punto de quitarse la ropa, bajaron al jardín y volvieron tres horas después con la paz en el cuerpo y tres ramas de nísperos.”

    La de tía Elena, la segunda mujer de ojos grandes, que no es de las mejores historietas narradas, dice al final de la misma: “No llevaba más equipaje que el futuro y la temprana certidumbre de que el más cabal de los hombres tiene un tornillo flojo.

    Quiero ver en algunos párrafos la sonoridad del estilo quevediano, cuando en la tercera historieta dice Mastretta de la tía Charo: “ Mujer a la que gustaba estar en el mundo, recorrerlo con sus ojos inclementes y afilarlos con su voz apresurada “. Es la manera de describir a una mujer cotilla, lo más “piadoso” que podía decir de la tal Charo, de la que también dijo al describirla que tenía “ la espalda inquieta y la nuca de porcelana “

    Otra interesante mujer es la tía Valeria, “la que con frecuencia echaba la cabeza para atrás y suspiraba, como quien termina con un deber fascinante.

    Son más de treinta historias que se corresponden con otras tantas mujeres. Novela atípica que se adentra en el alma de esas mujeres sencillas, cortas biografías no exentas de ironía y de todo el sarcasmo del que su autora es susceptible.

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